Actualizado por: Daniel Mézquita, Farmacéutico M en Dermofarmacia. 06 de OCT 2026 10:00
En mi amplia experiencia, una piel bella tiene en común una rutina base constante. Muchas personas con pieles bellas tienen la característica de haber usado siempre un limpiador, una crema, y, en su caso, un tónico. Como solíamos decir sobre nuestras abuelas: “Mi abuela solo usaba crema X, agua de rosas, y tenía una piel increíble”. ¿Qué hacía nuestra abuela? Mantenía su piel SIEMPRE hidratada con una crema base.
El tema del protector solar lo abordaremos en otro blog, pero como adelanto debo decir que nuestras abuelas no recibían tanta radiación como nosotros.
La piel hidratada funciona mejor, y esto es una realidad, ya que las funciones vitales se llevan a cabo en un medio acuoso.
De acuerdo con la pirámide de la belleza, la rutina base se conforma de un limpiador syndet, una crema hidratante y un protector solar.
Como farmacéutico máster en dermofarmacia, sé que una crema hidratante debe contener activos suaves y enfocados en la protección. Por eso elegí como base de la crema el aceite de camelia, un aceite precioso, muy ligero y nutritivo, con ceramidas, omegas y vitamina E, además del triglicérido caprílico, que forma parte de nuestro óleo natural.
Rutina base
- Limpieza: Dermolimpiador flavonoides
- Tónico de centella o Gamcho.
- Crema lamelar a la camelia
- Protector solar dmfarma
En cuanto a los sueros, los veremos en posteriores blogs. Sin embargo, estos se aplicarán después del tónico y antes de la crema. Nuestros sueros, al ser formulados por farmacéuticos (que hacemos medicamentos), tienen una presentación cuidada que permite que los activos penetren hasta su objetivo sin dañar la piel.